?Seré actriz? : monólogo

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Gordon Y Salamanca, José, D. 1893

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MONOLOGO 

ESTRENADO  CON  ÉXITO 

por  la  distinguida  actriz  D.il  Eloisa  Górriz  de  Hornea 

EN    EL    TEATRO    DE    CERVANTES 

la  noche  del  Jueves  2S  de  Abril  18H7 

ORIGINAL  Y  EN  VERSO  DE 

D.  José  Gordon  y  Salamanca 


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TIPOGRAFÍA    de    las    noticias 

Postigo  de  San  Agustín,  14 


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dTcHApeO  ■":■ 


La  escena,  de  manera  que  no  í'esulte  grande,  figurará  la  ha- 
bitación de  una  señorita  ventana  á  la  izquierdi  del  espectador 
y  puerta  á  la  derecha.  Un  velador  en  el  centro  y  sobre  el  mismo 
un  bastidor  grande  de  bordar;  en  el  ángulo  de  la  d-rechx  el  cor- 
don  de  una  campanilla,  varias  sillas,  un  sofá  con  cojin  y  en  el 
fondo  una  cómoda  de  laque  la  Actriz  podrá  sacar  para  la  pro- 
piedad de  los  tipos  que  va  á  representar,  un  mantón  ó  pañuelo 
de  Manila,  unas  tocas  con  velo  de  viuda,  unos  espejuelos,  un 
báculo  ó  bastón  una  peluca,  etc.  etc.  según  crea  necasitar.  Épo- 
ca actual,  traje    de    calle. 


Sentimiento. 

Suponiendo  que 
habla  con  su  ma- 
dre cerca  de  la 
puerta. 


Madre,  no  me  riña  más 

por  la  virgen  se  le  ruego, 

ó  piensa  usted  por  acaso 

que  su  voluntad  no  entiendo. 

¿Qué  dice  usted;  buenas  noches? 

Buenas  noches  le  deseo 

y  que  duerma  usted  tranquila 

y  no  le  turbe  su  sueño 

la  preocupación  que  tiene 

del  porvenir  que  yo  espero. 

Porque  afición  que  acaricia 

nuestra  mente  con  anhelo, 

ni  puede  nunca  olvidarse 

ni  atiende  ningún  consejo, 


613284 


—  4  — 

ni  capitula  ó  se  rinde 
ni  cede  en  su  afán  intenso, 
que  es  torpe  la  voluntad 
para  mudar  el  sendero, 
cuando  ya  nos  lo  ha  trazado 
el  alma  con  embeleso. 
Cuidado  que  es  grande  tema 
el  suyo,  madre;  convengo 
que  riñera  usted  á   su  hija, 
si  ella,  dada  al  ventaneo, 
la  viese  coqueteando 
con  los  novios  siempre  á  pleito; 
más  los  conozco  de  sobra 
y  les  planto  un  vade  ?'etro, 
antes  que  del  matrimonio 
me  digan...  lo  pensaremos.... 
Intención  Bonitos  están  los  hombres 

y  á  propósito  es  el  tiempo 
para  poder  confiarse 
de  aparentes  galanteos. 
Por  lo  demás  es  injusto 
que  mi  madre  con  estremos 
me  riña  siempre  y  censure 
mi  afición  á  decir  versos; 
ella  no  puede  hacer  más 
y  sufre  y  la  compadezco, 
cuando  encomienda  á  los  santos 
con  oraciones  y  ruegos, 
que  mi  enfermedad  alivien 
que  no  la  curan  los  médicos, 
porque  piensa  de  mi  mal 
que  radica  en  el  cerebro 
sobre  el  que  tenaz  domina 
con  su  influencia  el  progreso. 
Unas  veces  con  cariño, 
mi  inclinación  combatiendo, 
á   diversiones  me  lleva, 
sin  que  el  grato  esparcimiento 


—  5 


endulce  sus  reprimendas, 
que  á  mi  afición  ponen  veto. 
Otras  veces  deseando 
que  abandone  mis  proyectos 
por  similia  ó  por  similibus 
procura  lograr  su  objeto; 
y  aunque  atenta  considera 
que  yo  practicar  no  puedo 
cierta  clase  de  aficiones 
por  ser  impropias  del  sexo, 
no  importa,  mi  pobre  madre 
apelará  á  todo  esfuerzo, 
Románticamente     por  lograr  que  dé  al  olvido 
hasta  los  gratos  recuerdos 
que  presta  la  inspiración 
sublime  del  arte  escénico. 
Sentado  este  precedente 
nadie  juzgará  indiscreto, 
que  vengamos  hace  un  rato 
de  una  lidia  de  becerros; 
la  séptima  que  este  mes 
celebran  jóvenes  diestros, 
que  siempre  fué  Andalucía 
clásica  para  el  toreo..,. 
¡Jesús,  que  tarde  pasamos, 
Jesús,  qué  rato  nos  dieron! 
/2jr  ^41  ver  un  pobre  novillo 

que  amansado  sería  bueno, 
como  le  excitan  su  furia, 
en  la  que  busca  el  remedio 
á  tanto  y  tanto  pinchazo 
con  que  acribillan  su  cuerpo,... 
¡A.y  madre,  de  becerradas 
líbreme,  yo  se  lo  ruego! 
que  no  hay  distracción  posible 
para  el  afán  que  yo  siento. 
Sin  duda  que  usted  ignora 
de  la  inspiración  el  vuelo, 


—  fi- 
que arrebata  los  sentidos 
al  numen  de  sacro  fuego, 
para  interpretar  las  glorias 
de  Lope,  Tirso  y  Moreto, 
del  Trovador,  ó  de  Hernani, 
creaciones  que  en  concepto 
del  arte,  dan  á  entender 
que  la  diosa  de  su  templo 
no  ha  de  confundir  profana 
con  destrezas  del  toreo, 
el  culto  digno  y  solemne 
del  romanticismo  bello. 
¡Gloria  de  la  escena,  admiro 
tu  prestigio  y  te  venero! 
Desde  que  hice  varios  dramas 
en  un  teatro,  con  éxito, 
donde  aquel  primer  galán, 
á  quien  con  placer  recuerdo, 
el  que  asombra  en  don  Eodrigo 
y  espanta  en  Guzman  el  Bueno, 
me  dijo  con  entusiasmo 
cuando  trabajé  en  Ótelo: 
el  porvenir  á  usted  guarda 

Con  mucho  énfasis  su  dicha;  si,  lo  presiento; 
y  si  estudia  usted  un  poco, 
de  Sarah  Bernhard,  preveo 
que  eclipsará  usted  la  gloria 
en  uno  y  otro  hemisferio. 

Muy  conmovida      ¡Y  bravo!  gritaba  el  público 

¡Que  me  entusiasmaba  aquello! 
Desde  entonces  muchas  noches 
.    soñé  triunfos  y  apogeos, 
y  que  á  mis  pies  cien  coronas 
eran  de  mi  afán  el  premio; 
y  como  suele  la  mente, 
impulsada  por  los  hechos, 
realizar  el  espejismo 
de  su  ilusión  un  momento, 


_  7  - 

hice  diez  versos  soñando 
que  elegantemente  impresos 
me  elogiaban  como  artista 
de  incomensurable  mérito 
y  que  á  repetirlos  voy 
pues  me  dan  placer  inmenso 

A  la  egregia  y  eminente 
actriz  de  todos  los  géneros. 

Por  padecer  ó  sufrir, 
alegrar  ó  conmover, 
el  arte  en  ti  puede  ver 
la  imagen  de  su  existir. 
Con  galas  del  buen  decir 
embelleces  la  ficción, 
y  al  lograr  que  el  corazón 
vibre  por  el  sentimiento, 
igualas  con  tu  talento 
del  genio  la  inspiración. 


Convicción 


Con  acento  mis- 
terioso 


Romanticismo 


Así  lo  ambiciona  el  alma 
¿acaso  podrá  ser  cierto? 
¡Oh  Dios  mió!  al  declamar 
oigo  una  voz  cuyo  acento 
acariciador  me  alienta, 
y  me  parece  profético; 
prosigue,  me  dice,  afronta 
el  destino  con  denuedo, 
que  al  escucharte  Talía 
asombrada  ve  tu  estro 
y  es  fuerza  corresponder 
sin  el  menor  desaliento..... 
Voy  á  ensayar,  pues  mi  sino 
se  cumplirá;  está  dispuesto. 


—  8  — 

Figurando  con  el  La  reja y  aquí  el  actor 

bastidor  de  ^or-  v  ja  actriz  tras  de  los  hierros. 

dar  el  juego  es-  J 

cénico 


Zorrilla. 

Imitando  la  voz 
de  hombre  cuan- 
do figura  á  Don 
Juan. 


Arroja  el  bastidor 
al  suelo 


«¿Y  qué  nombre  usa  el  galán? 
»  don  Juan 

»¿Sin  apellido  notorio? 
»  Tenorio 

» ¡Animas  del  purgatorio! 
»¿Vos  don  Juan? 
»  Que  te  amedrenta, 

»si  á  tus  ojos  se  presenta 
»muy  rico  don  Juan  Tenorio?» 

Mas  rechazo  la  criada, 
á  doña  Inés  prefiriendo, 
pues  la  dama  en  el  Tenorio 
fué  mi  papel  predilecto. 


Abraza  el    almo* 
hadon  del  sofá 


«Y  que  he  de  hacer,  ¡ay  de  mí! 

»sino  caer  en  vuestros  brazos, 

»si  el  corazón  en  pedazos 

»me  vais  robando  de  aquí? 

»Tu  presencia  me  enajena, 

»tus  palabras  me  alucinan, 

»y  tus  ojos  me  fascinan, 

»y  tu  aliento  me  envenena. 

»Don  Juan!  Don  Juan!  Yo  lo  imploro 

«de  tu  hidalga  compasión: 

»ó  arráncame  el  corazón, 

bó  ámame,  porque  te  adoro.» 

Del  anticuado  lirismo 
vamos  á  ver  si  recuerdo 
un  papel  de  dama  joven 
que  esprese  con  sentimiento. 


9  — 


Del  autor 
Dramas  del  Dia. 


«¿Porqué  alegre  al  eco  santo 
»de  la  celeste  armonía, 
«entona  el  ave  su  canto 
«para  saludar  el  dia? 
»¿Y  en  mi  porqué  la  ilusión, 
«de  la  vida  triste  aliento, 
»se  encierra  en  mi  corazón 
»y  le  ahoga  el  sentimiento?... 
«¿Porqué  el  arroyo  que  vaga 
«murmurando  en  la  pradera 
«con  su  aroma  se  embriaga 
«y  la  arrulla  placentera? 
«¡Y  yo  con  el  alma  triste 
«en  su  angustioso  sufrir, 
»ni  sé  lo  que  en  ella  existe 
»ni  lo  puedo  ¡ay!  definir...  . 
«¿Y  porqué  la  mariposa 
«que  vuela  de  flor  en  flor, 
«elige  la  mas  hermosa 
«mientras  trina  el  ruiseñor? 
«¡Es  que  en  éxtasis  suave 
«la  mariposa  y  las  flores, 
«como  el  arroyo  y  el  ave 
«cantan  libres  sus  amores! 
«¿Pero  esa  ilusión  querida 
«la  mariposa  en  su  ser 
*bólo  la  siente  en  su  vida 
«de  su  muerte  al  renacer? 
«¡Que  de  ese  modo  la  suerte 
«para  el  amor  la  hace  válidal 
«¿Si  en  el  seno  de  la  muerte 
«podrá  haber  otra  crisálida?.. 


Me  parece  que  oportuna, 
candida  niña  interpreto, 
vamos  á  probar  ahora 
si  también  el  drama  síentíl..  << 


16  — 


Sometido    al    ta- 
lento de  la  actriz. 


Palou  y  Coll. 
Desesperación. 


Imitando    la   voz 
varonil. 
Ironía  y  reto. 
Voz  varonil. 

Cojiendo    el    cor- 
don    de    la    cam- 
panilla. 
Con  voz  varonil. 


Trájicamente. 


Las  tocas,  con  desaliño, 
hacia  atrás  echado  el  velo; 
la  ventana  enfrente  abierta 
y  en  la  plaza  grita  el  pueblo; 
la  campana  va  á  vibrar, 
si  ella  suena,  ¡me  estremezco! 
pues  de  un  hijo  la  cabeza 
rodará  sangrienta  al  suelo. 

«Prende  á  Isabel,  Tornamira, 
»y  si  da  una  vibración 
»la  campana  de  palacio, 
•hunde  sin  piedad  ni  espacio 
»tu  acero  en  su  corazón, 
»¡  Basta! 

»¡Es  tarde!..  .  ¡toca!....  ¡toca! 
«¡Compasión! 

«¿No  quieres?  ¿no? 
«¡Pues  bien!.  ..  Tocarela  yo. 

«¡Aparta  pecho  de  roca! 
«¡La  cuerda  he  cogido  ya! 
«¡Quieto!  ¡Siá  tirar  acierto! 
«de  tu  hija  el  cuerpo  yerto 
«por  el  suelo  rodará! 

El  tipo  de  garrotera, 
aunque  es  papel  subalterno, 
también  primeras  actrices 
suelen  con  frecuencia  hacerlo.., 
Solo  basta  desparpajo 
para  realizar  su  efecto, 
cuando  se  ha  estudiado  un  poco 
la  variedad  de  sus  géneros, 
porque  todos  determinan 
gráneos  los  sentimientos, 
sin  la  educación  que  impone 


—  11  — 

á  las  pasiones  su  freno  .. 

Que  Dios  les  dé  buenas  tardes. 

Mi  mirio  sin  mas  ni  menos, 

señores,  me  está  engañando 

y  no  me  trago  el  anzuelo; 

pues  va  á  oir  las  cantadoras, 

y  quiere  que  yo  cosiendo 

en  casa  siempre  me  quede 

cuidando  de  los  chicuelos, 

porque  yo  tengo  tres  hijos 

que  da  gozo  solo  el  verlos 

y  los  tres  son  de  su  padre 

el  retrato  más  perfecto... 

¿Y  para  olvidarme  á  mi 

es  verdad  que  no  hay  pretesto?... 

No  lo  dije;  santa  Eita, 

estás  aqui  y  me  contengo... 

¡Gran  pillo!  ¡gran  sin  vergüenza! 

mal  marido,  hombre  perverso. 

¿Pensabas  que  tu  mujer 

no  te  saldria  al  encuentro, 

y  estás  aquí  para  irte 

mas  tarde  al  café  flamenco?... 

Mira,  como  tu  me  faltes, 

estamos.  .  ya  lo  veremos, 

me  han  de  oir  hasta  los  sordos, 

que  he  venido  porque  quiero 

y  me  da  la  real  gana, 

y  al  verte  tan  solo  temo 

no  poderme  dominar 

porque  estoy  hecha  un  veneno... 

►Si  cuando  á  mi  se  me  meten 

los  demonios  en  el  cuerpo 

no  me  paro  y  soy  peor 

quizás  que  un  pronunciamiento  .. 

Si  en  el  distrito  el  alcalde 

me  llama  cuando  hay  jaleo; 

que  soy  de  Madrid,  .  estamos 


-H.    12    — 

y  no  es  tan  malo  mi  genio.  . 
¿Qué  dices,  que  tú  lo  ganas? 
hombre  no  seas  embustero 
que  quien  lo  gana  soy  yo 
y  á  tus  hijos  los  mantengo 
porque  trabajo  con  honra 
por  nosotros  y  por  ellos, 
pues  siempre  sé  hacer  que  turnen 
las  alhajas  con  salero, 
á  unas  señoras  comprando 
lo  que  á  otras  les  voy  vendiendo. 
¿No  es  verdad,  y  tu  supones 
que  no  sé  tus  trapícheos? 
y  calla.  .  que  si  replicas 
es  cuando  no  me  contengo. 
Conque  á  casa  y  andá'áito 
y  conmigo,  y  ya  veremos... 
Actitud  amenaza-    ¿Qué  dices,  que  no?  Sin  padre 
dora*  más  pronto  á  tus  hijos  dejo  .. 

que  no  me  estorban  las  naguas 
'  4$i  retorcerte  el  pescuezo, 
y  así  te  daré  flamencas 
y  así  te  daré  jaleos, 
¡que  una  hembra  de  mi  rumbo 
merece  mas  miramientos! 

El  papel  característico 
de  anciana  me  causa  miedo; 
pues  muchas  dificultades 
se  han  de  vencer  con  acierto, 
y  si  una  es  joven  y  guapa 
el  cambio  será  violento... 
Habrá  que  mudar  la  voz, 
habrá  que  encorvar  el  cuerpa, 
y  con  t«Ef)a  agNiáad,  ¿é*¿^^ 
propiajde  Ja  vida  al  término, 
sentirlo,  para  espresar 
la  Verdad,  que  es  el  secreto 


r 


—  13  - 

mas  grande  que  el  arte  tiene, 
si  ha  de  realizar  portentos. 

(Egé...  egé).  .  No  es  importuno 
que  entre  la  vieja  tosiendo... 
En  los  años  de  la  vida 
las  estaciones  del  tiempo, 
fugaces  las  apacibles 
nos  llevan  pronto  al  invierno, 
y  dichoso  el  que  lo  alcanza 
sin  achaques  muy  molestos... 

Cuando  se  marcha  mi  hija 
con  su  esposo  de  paseo 
y  encomienda  á  mi  cuidado 
la  clase  algunos  momentos, 
al  verme  entre  las  chiquillas, 
claro,  me  rejuvenezco.., 
Yo  las  enseño  á  rezar 
y  á  creer  yo  las  enseño.  . 
Cándidas  cual  mariposas 
que  se  desprenden  del  cielo, 
ellas  hacen  mi  alegría 
egé,  egé,  y  mi  consuelo. 
De  pié  una  en  su  banquillo, 
imita  mi  tos  finjiendo. 
Otra  en  la  charla  procura 
siempre  remedar  mi  acento , 
asustándose  al  mirarme 
si  enfadada  las  reprendo... 
Pobres  flores  que  algún  dia 
perderán  su  matiz  bello, 
si  las  pasiones  del  mundo 
las  hieren  con  torpe  empeño... 

¿Pero,  niñas,  qué  sucede? 
es  que  terminó  ya  el  rezo? 
A  ver  si  guardamos  orden 


-   14  — 

y  compostura  y  silencio. 
¿Mas  qué  tienes  tú,  Isabel, 
que  te  ha  empujado  Consuelo? 
Su  madre  la  mima  tanto 
en  su  cariñoso  estremo, 
que  á  lo  mejor  dolorida 
gime  al  más  fútil  pretesto. 
Ven  acá  tú,  pícamela. . 
¡qué  ojillos  tiene  tan  negros! 
están  pregonando  á  voces 
que  algún  dia  sus  reflejos 
han  de  inspirar  un  amor 
tan  puro  como  son  ellos. 

Acércate  tú,  Luisa 

siempre  en  su  semblante  veo 
la  palidez  que  denuncia 
abandono  ó  sufrimiento...  . 
Los  quehaceres  de  la  casa 
su  madre  ve  con  despego, 
y  la  abandona  por  irse 
todo  el  dia  al  santo  templo. 
La  virtud  bien  entendida 

consiste  en  el  justo  medio 

Eeparo  que  estáis  inquietas 
Transición  en  que   (egé,  egé)  ¡si  me  impaciento! 
seenco'enzM'e-   (picara  tos)  OS  castigo 
medando   que   la.   v±         ,  ° 

tos  la  aho°H  C0Í1  e*  gorro  y  nunca  os  premio. 

¡Ah!  ya  caigo,  es  que  ha  llegado 
la  hora  de  irse  á  su  recreo: 
con  que  á  jugar  hijas  mias, 
pero  dadme  antes  un  beso 
que  de  esta  anciana  en  el  alma 
grabe  sus  dulces  recuerdos. 


La  actriz  debí  intercalar  aquí,  si  pertenece  al  género  lírico, 
ó  sus  aficiones  se  lo  permiten,  alguna  caocioncita  ligera  de  su 
repertorio.  En  el  caso  de  que  quiera  suprimir  las  actitudes  de 
baile  flamenco,    que  en  concepto  del  autor   pueden    en   muchos 


~  15  — 

casos  arrancar  aplansos  para  la  actriz,  va  marcado  con  ateriscos 
para  tener  en  esta  supresión  el  conveniente  enlace  hasta  el  final. 

Si  la  dama  joven  hago 
y  en  lo  fantástico  acierto 
y  lo  dramático  toco 
y  lo  trágico  interpreto, 
caracterizando  tipos 
que  con  verdad  represento, 
f~»ycanto  con  buena  escuela 
\  » propia  del  más  alto  mérito, 
se  vé  que  mis  condiciones 
tienen  porvenir  inmenso..... 
"wNtíTgun  tipo  lie  olvidado 
»¡oh  si!  con  pesar  lo  advierto 
«porque  una  actriz  eminente 
«debe  cultivar  el  género 
»que  en  su  patria  sintetiza 
«populares  sentimientos. 
»Más  ya  caigo,  Calderón 
«Estevanez,  gran  maestro 
«gráfico  pintó  la  maja 
«de  Guedeja  en  chusco  cuento. 


«Titubeando  la  cadera 
«y  el  rostro  asi  con  gracejo... 
«¿Vamos  á  ver,  francamente, 
«podre  servir  para  esto? 


En  este  m  miento  sonará  entre  bastidores  una  guitarra  ras- 
gueada por  lo  flamenco  y  la  actriz,  como  superándose  á  si  misma, 
tomará  varias  actitudes  de  baile  flamenco. 

¿Qué    me     falta?    (suena    una    campanilla) 

(pero  llaman 
¡madre  mia!,  sin  sosiego 
■  vas  á  reñirme  otra  vez  .. 
Señores,  ahora  pretendo 
que  me  dispensen...  Adiós 
dulces  y  gratos  recuerdos 


—  16  — 

que  lleváis  mi  fantasía 

del  arte  al  grandioso  término. 

¿Cómo  he  de  olvidar  tus  glorias, 

afán  de  mis  pensamientos, 

cuando  tú  alegras  mi  alma 

con  la  dicha  de  tus  sueños? 

No  es  posible  proseguir  (suena  la  campa. 

(ni'la. 

¡Otra- vez!  (campanilla)  sí,  voy  corriendo, 

que  también  madre  querida 

debe  inspirarme  respeto 

el  público  que  me  ha  sido 

hasta  aquí  siempre  benévolo... 
Dirigiéndose    al    ¿Seré  actriz?  Tu  lo  dirás, 
publico.  porque  es  mi  ley  tu  consejo, 

y  nadie  como  tu  juzga 

con  indiscutible  acierto. 

¿Dime  si  en  mis  planes  sigo? 

Público,  tu  fallo  acepto. 


TELÓN.